La creatividad e innovación de Dios cada mañana siempre me alucina - cada alba es diferente, nuevo, fresco.
Y representa un día que todavía está sin escribirse. Quizá lo que pueda parecer un día más dentro de un camino por él que llevas ya tiempo y cuyo rumbo ya está fijado podría convertirse en...
Un nuevo día
“Me acosté anoche
Cansado por la batalla
He estado luchando por el mañana
Toda mi vida
Sí, me desperté está mañana
Y me sentía como nuevo
Porque los sueños que he estado soñando
Por fin se han hecho realidad
Es un nuevo día
Ya tocaba
Cuesta arriba por la montaña seguía corriendo
Almas de libertad seguían sonando…
Tenemos que invertir en este sueño
Es como si estuviéramos nadando a contracorriente
Parece como si estuviéramos atascados
Entre la espada y la pared Hemos tenido el corazón roto
Hemos pasado por los días más oscuros
Si tú y yo hemos llegado hasta aquí
Pues entonces podemos llegar hasta el final
Es un nuevo día Nuestra esperanza estaba en este momento
Y ahora que es nuestro
Lo agarraré toda mi vida
Y nunca lo soltaré
Para y disfruta este momento
Para y disfruta este tiempo
Es tiempo para ti y para mí
Un nuevo día..”
(® 2008 Adaptación y extracto de It´s a New Day de will.i.am ® 2008)
1 Pedro 1:3-9
Una vida con esperanza
Tenemos que agarrarnos cada día, todos los días, a la esperanza que está viva por el poder de la resurrección de Jesús.
Esa es nuestra promesa para el futuro. Nadie nos lo puede quitar. Está reservada para _______ (pon tu nombre). Jesús tenía tu cara, vida y corazón en mente cuando lo sacrificó todo. Esa promesa que te pertenece está en la mano de Dios, bajo llave y no existe ladrón que se lo puede llevar, romper o estropear.
¿Qué nos toca hacer a nosotros?
REGOCIJARNOS. Que sea cual sea el problema, el dolor, las circunstancias (y tú sabes bien cuales han sido o son en tu vida). Tenemos que regocijarnos, alabar a Dios y proclamar que nuestra esperanza está en Él.
Nuestra fe ha sido y será llevada al límite por pruebas de fuego. Y ese fuego que arderá en tu vida, que consumirá lo malo y purificará tu fe, también brillará y ese resplandor traerá gloria para Dios.
Después del sufrimiento que padeció Jesús en la cruz, fíjate en la gloria que vino después. Nosotros tenemos que hacer lo mismo – mantener nuestra mirada en la cruz. En Su fuego y poder y después en la gloria celestial que caerá sobre nosotros como un diluvio a través de la gracia de Dios. Así que mantén siempre tus ojos en la gloriosa cruz. Cada día, porque cada día es un nuevo día.
Por Lisa Hernández.



